|
Santa Marta como escenario del desplazamiento forzado
INTRODUCCIÓN
Santa Marta, capital del Departamento del Magdalena y ciudad turística por excelencia, se encuentra ubicada en una de las regiones en las cuales, como consecuencia de un intenso enfrentamiento entre grupos armados, el desplazamiento forzado ha sido de una gran magnitud. Ello ha convertido a la ciudad en gran receptora de población desplazada, al punto de ser en la actualidad la tercera del País con mayor número de desplazados, después de Bogotá y Medellín. Una de cada cinco personas que hoy habitan en la ciudad ha llegado a ella en los últimos ocho años desplazado por la violencia, procedente de alguna región del mismo departamento o de algún departamento vecino.
Por lo anterior, bien puede afirmarse que Santa Marta se encuentra inmersa en un proceso de reordenamiento social y demográfico forzado, sin claras perspectivas de éxito.
DINAMICA DEL DESPLAZAMIENTO
El año 1998 puede señalarse como el punto inicial de un proceso de desplazamiento masivo en el Departamento del Magdalena, que aún hoy no se ha detenido. Los efectos de dicho desplazamiento, sin embargo, sólo empezaron a evidenciarse en Santa Marta a partir del año 2000, en el cual las cifras empezaron a crecer de manera rápida. De 54 familias integradas por 265 personas, que se inscribieron en el registro único de población desplazada en el año 1999, se pasó a un número de 2.561 familias integradas por 11.173 personas, inscritas en el año 2000.1
Lo anterior indica que al iniciarse el año 2001 el fenómeno del desplazamiento forzado no sólo representaba, para el Distrito de Santa Marta, una situación novedosa, sino que se constituía en una preocupante realidad. A pesar de ello, las autoridades fueron expectantes, no dimensionaron el impacto que el desplazamiento forzado empezaba a tener sobre la Ciudad y el Distrito como receptores y no actuaron para conjurarlo. A partir de allí se inició un proceso de “desordenamiento” urbano y ambiental, toda vez que los cerros tutelares de la ciudad y las zonas periurbanas empezaron a poblarse indiscriminadamente, sin planificación, sin control. A finales de ese mismo año el número de familias desplazadas en la Ciudad era de 3.421 y el número de personas de 18.2332
A pesar del pronunciado crecimiento de la población desplazada durante el año 2001, no es nada comparable con el observado en el 2002. Éste fue el de mayor recepción de víctimas del desplazamiento forzoso que ha tenido el ente territorial en toda su historia; el crecimiento fue sencillamente dramático; el número de familias registradas durante el año estuvo muy cerca de las siete mil y el número de personas superó las treinta y tres mil, lo que indica que el número de desplazados llegados al Distrito durante ese solo año duplicó el número total de los llegados durante todos los años anteriores. A final de ese año el número de familias que se encontraba en Santa Marta viviendo en situación de desplazamiento superaba las diez mil y el número de personas era mayor a cincuenta mil.
Si bien durante los años posteriores al 2002 se siguió presentando desplazamiento, los índices, aunque muy controvertidos, han sido en todo caso menores que los registrados en ese año.
UBICACIÓN DE LA POBLACIÓN DESPLAZADA
mapa del desplazamiento forzado en Santa Marta, Magdalena >> realsantamarta offline 2.3.1.09
La mayor concentración de familias desplazadas se encuentra en la Comuna cinco, al nororiente de la Ciudad. Esta Comuna Incluye una amplia franja periurbana y tres cerros. La gran concentración de personas en esta comuna acarrea preocupantes conflictos de cohabitación, hacinamiento y demás situaciones propias del crecimiento demográfico abrupto en una ciudad.
La elección de esta comuna por parte de un gran número de familias llegadas a la ciudad como consecuencia del desplazamiento forzado puede tener explicación en dos circunstancias, fundamentalmente: a) la posibilidad que ofrecían los cerros como nuevos espacios de asentamiento, toda vez que anteriormente no habían sido considerados como lugares para la construcción de vivienda, debido a la inseguridad geológica y a la dificultad de acceso a servicios públicos. b) la disponibilidad de terrenos de bajo valor, no urbanizados, en la periferia de los barrios que ya se encontraban constituidos. Valga señalar que la mayoría de los asentamientos surgidos en la Comuna cinco mantienen, algunos desde hace más de seis años, las condiciones precarias en las que fueron constituidos: las viviendas siguen siendo primordialmente ranchos, carecen de vías de acceso, servicios públicos y saneamiento básico. La zona rural del Distrito alberga la segunda población más grande de familias en situación de desplazamiento. Comprende veredas ubicadas al norte de la Ciudad, que se extienden a lado y lado de la Troncal del Caribe, desde los corregimientos de Tigrera y Bonda, en las inmediaciones del casco urbano, hasta los límites con el Departamento de la Guajira, en el municipio de Palomino. Las veredas con más alta concentración de personas desplazadas son Calabazo, entre los kilómetros 18 y 21, y Don Diego, entre los kilómetros 54 y 58. La comunas 1 y 8, ubicadas en la parte Sur del casco urbano albergan también un importante grupo de familias en situación de desplazamiento. SITUACIÓN GENERAL DE LA POBLACIÓN DESPLAZADA Las dos terceras partes de las familias en situación de desplazamiento derivan su subsistencia de uno solo de sus miembros. Una quinta parte de las familias dependen económicamente de dos de sus miembros. Sólo una octava parte de las familias tiene más de dos miembros económicamente activos. Ocho de cada cien familias no tienen miembros vinculados a actividades productivas, esto es, no tienen ingresos económicos ciertos. Menos de la mitad de las personas pertenecientes a familias en situación de desplazamiento que se encuentran en edad laboral está vinculada a alguna actividad económica, predominantemente en la llamada economía informal. Sólo un 6% tiene un empleo formal y estable, lo que indica que el desempleo y la informalidad son predominantes entre la población desplazada. En lo que hace a la vivienda, cabe señalar que casi la mitad de la población en situación de desplazamiento habita en zonas de alto riesgo: deslizamiento, inundación y vecindad con sistemas de transporte masivo, especialmente. El 44% de las viviendas habitadas por familias en situación de desplazamiento carece del servicio de acueducto. Alrededor del 80% carece de los servicios de alcantarillado y gas domiciliario. El 96% carece de servicio telefónico. En cuanto a educación, es importante destacar que los niveles de escolaridad alcanzados por la gran mayoría de la población en situación de desplazamiento son bajos. Un 10% ni siquiera ha ido a la escuela y cerca del 40% sólo hizo estudios parciales del nivel primario. Menos del 6% ha logrado terminar estudios del nivel secundario y sólo una de cada doscientas personas ha logrado acceder a la educación intermedia o superior. En materia de salud, la cobertura nominal abarca sólo las dos terceras partes de la población. La cobertura real disminuye ostensiblemente, pues las entidades de salud evaden con mucha frecuencia la obligación que tienen de atender a este grupo de población. A pesar de las precarias condiciones de vida que deben afrontar las familias que se encuentran en situación de desplazamiento en el Distrito de Santa Marta, el 96% de ellas descarta por completo el retorno a su lugar de origen. _________________________
2008_ José Antonio Camargo R.
Docente e investigador en las áreas de Filosofía, Educación y Derechos Humanos en las universidades del Magdalena, Sergio Arboleda y Metropolitana.
Autor de tres libros, publicados por las Universidades Javeriana, Del Magdalena y Sergio Arboleda, así como de varios textos universitarios publicados por la Universidad del Magdalena. |